Una característica común es que todos tuvieron un momento álgido, un descenso más o menos notorio y la posterior desaparición. La UCD se creó para gobernar en las primeras elecciones democráticas y gobernó más de cinco años ganando dos elecciones generales e importantes gobiernos municipales como el de Madrid; obtuvo en 1982 12 escaños de los 167 que había tenido, y al agotar la legislatura no se presentó más. El CDS nació con dos diputados en 1982 creció a 19 en el 86, gobernó Canarias y el Ayuntamiento de Madrid en las municipales y autonómicas de 1987, para ir descendiendo a 14 escaños en 1989 u n gran desastre municipal y autonómico en el 1991 y siendo extraparlamentario en 1993 a solo cien votos en Madrid del 3% de los votos necesarios de la candidatura encabezada por Calvo Ortega, las elecciones europeas del año siguiente determinaron su definitiva desaparición.
La UPyD nació con un diputado por Madrid en 2008, su momento álgido fue obtener 5 diputados y grupo parlamentario en 2011, 4 eurodiputados en 2015 y desaparecer a finales de ese año. Ciudadanos nació en Cataluña en 2008 , donde ganó las elecciones en 2017, apareció en España en 2015 con 40 diputados, 32 en 2016, 57 en primavera 2019 donde tuvo la posibilidad numérica de formar Gobierno, con buenos resultados autonómicos y municipales esa misma primavera con gobiernos varios entre ellos Madrid Ayuntamiento y Comunidad, que fue perdiendo algunos de ellos por el camino, en el otoño de 2019 cayó hasta los 10 escaños en las generales adelantadas. En este momento las encuestas le dejan al borde de la desaparición.
Otra característica común han sido las luchas internas ideológicas. La UCD empezó con los democristianos enfrentados por su derecha, también los socialdemócratas por su izquierda, para terminar con la creación de Adolfo Suárez del CDS. El CDS permitió al PSOE en 1987 gobernar la Comunidad de Madrid y su Ayuntamiento así como otras instituciones locales y regionales, a media legislatura tomó la alcaldía de Madrid con el PP, y solo un trásfuga del PP no permitió que saliese la moción de censura en la Comunidad, luego un Congreso de giro hacia el PSOE terminó la faena. La lucha en UPyD fue el acuerdo o no de ir conjuntamente a las elecciones generales, esto desgastó tremendamente al partido y produjo su desastre electoral. En Ciudadanos la lucha entre los partidarios de formar Gobierno con el PSOE y la dirección que no quería produjo una última gran derrota, que ha dejado al Partido sin el Presidente Fundador y un futuro de desastre.
Igualmente todos perdieron a su líder, en la UCD Suárez salió del Partido y Landelino Lavilla fue su cabeza de lista. En el CDS Suárez dimitió como Presidente y Calvo Ortega fue su candidato. En UPyD Rosa Díez no se presentó y Herzog fue su candidato. En Ciudadanos Rivera ha dimitido y todavía no sabemos quien será su candidato.
Pero lo que sí es clavado en todos los casos es que en todos ellos ha faltado definición de ideología, se han batido por el apoyo izquierda o derecha, pero no han dado una definición de que defienden y lo más importante a quien defienden. Yo en mis contactos europeos tanto en CDS como en UPyD tuve relaciones con el partido “Democracia 66” partido social liberal holandés que ha estado muchos años en diferentes Gobiernos y el FPD los liberales alemanes que actualmente gobiernan con los socialistas y hace pocos años gobernaron con los democristianos , con ambos ha gobernado varias veces desde la guerra mundial. Estos partidos tienen claro que su electorado está en la pequeña y mediana empresa y los autónomos y profesiones liberales. Los electores saben quién les defiende y los Partidos saben que lo importante no es con quién pactan sino que es lo que pactan, y que además es necesario tanto pactar como gobernar para que el electorado además de ver que defienden a sus personas son además un voto útil.
Si Ciudadanos llega a las elecciones debería tener claro estas sugerencias, pactar con quien se pueda para beneficiar a quienes defiendo, si sobreviven será en un futuro lejano pero no deben olvidarlo. Y quizás su único salvavidas esté ir junto al PP en lo que acuerden. Al PP un 2% le daría algunos escaños residuales de más y le centraría un poquito más obteniendo algunos votos socialistas. Al PP debe sacar el máximo de votos pero no debe temer a VOX porque un tercer partido fuerte también obtiene escaños en circunscripciones de 4 ó 5 ó 6 diputados, o incluso en las de tres si va fuerte.