Este objetivo es, especialmente, uno de los que están marcando el desarrollo empresarial y formativo en España. La sostenibilidad ha calado en la sociedad y desde Europa se están impulsando medidas como el pasaporte digital o la eco-etiqueta que, en sectores como el textil, prevén reducir notablemente el impacto en el medioambiente. Y, por ello, el sector educativo subraya que se deberá tener en cuenta a la hora de organizar los cursos y grados que se ofrecerán a las próximas generaciones.
“Están muy avanzados socialmente. Sobre todo la Generación Alpha. A la hora de buscar un trabajo ya no solo van a mirar que perciben un buen salario, sino que que podrán cumplir sus propósitos personales”, indica Manetti, que reconoce que incluso en las escuelas se deben incluir formaciones adaptadas a los nuevos tiempos como puede ser la de la economía verde.
En el caso del medioambiente, las estadísticas obtenidas por el Ministerio de Transición Ecológica en el informe elaborado por Ideara Investigación (2021) reflejan con claridad que la próxima generación tiene un mayor compromiso con el respeto por el medioambiente que otros tramos de edad. Según estos datos, los menores de 25 años son los que más valoran las promesas electorales sobre el cambio climático, con más de cuatro puntos sobre cinco cuando la media está en torno a los tres puntos.
También se confirma que son los segundos que más valoran que un producto sea eco a la hora de comprarlo con un 51,3%, pocos puntos menos que el tramo de los 25 a 44 años que les supera. Sí que son los que más asisten a protestas por el cambio climático y, por último, son los que más creen que el cambio climático se produce por causas humanas con un 85%. Todo ello confirma el compromiso de la próxima generación con este tipo de asuntos.
“Es el cambio que más se puede detectar entre generaciones. La Alpha va a estar muy concienciada y sensible con este tipo de temas. Si la formación que se les da no incluye aspectos como el respeto por el medioambiente, la eficiencia o la sostenibilidad, no les va a convencer. Y lo mismo sucederá con los empleos”, espeta Alessandro Manetti.
La sostenibilidad y la tecnología, según reconocen desde la escuela de diseño y artes visuales LCI Barcelona, son dos de los pilares sobre los que se basarán los nuevos empleos. Por ello, es habitual que en la formación actual se dote del conocimiento suficiente a las nuevas generaciones. Herramientas como la Inteligencia Artificial o el mundo del Metaverso son algunos casos, pero también la investigación sobre la vida útil de los materiales y la digitalización de procesos para reducir el impacto medioambiental.
Sectores como la arquitectura o la moda se verán afectados por estos cambios, si no lo están haciendo ya. “En moda el fast-fashion está viendo cómo surgen competidores con la ropa de segunda mano o materiales de larga duración, mientras que en la arquitectura se prima el ahorro energético y la importancia de la vegetación”, concluyen desde la escuela.
Las nuevas generaciones traerán nuevas demandas. Y entre ellas estarán empleos que respeten sus objetivos sociales. Las escuelas y universidades, como apuntan desde el sector, deberán adaptarse a todos estos cambios para seguir atrayendo y desarrollando el talento.