Que este individuo, como el grueso de las masas comunistas sean más o menos iletrados, bultos indocumentados, un desagüe de la función pública, no es la única causa. Pesa mucho más el sectarismo, el fanatismo, el odio a Occidente y todo lo que representa y defiende… y pesa la huella comunista, invariablemente totalitaria y amoral.
El pasado 7 de octubre de 2023, la organización asesina Hamás, que figura en la lista de la Unión Europea de organizaciones terroristas, llevó a cabo un infame ataque contra Israel de una crueldad sin precedentes, con actos de tortura y violaciones, lanzando 500 cohetes contra civiles, asesinando a más de 1.400 israelíes, a casi un centenar de extranjeros, incluidos niños y bebés, y dejando 3.400 heridos y mutilados. Pero esto no merece una condena de los totalitarios y amorales comunistas.
Esas mismas horas, la organización asesina Hamás secuestró a unas doscientas personas, incluidas niñas, mujeres, ancianos y supervivientes del Holocausto. Pero esto no merece una condena de los totalitarios y amorales comunistas.
Esa fecha se convirtió en la más mortífera para el pueblo judío desde la Shoá, al producirse el mayor número de víctimas mortales en un solo día en la historia de Israel. Pero esto no merece una condena de los totalitarios y amorales comunistas.
Todas las democracias europeas han condenado enérgicamente los crímenes cometidos por Hamás y han pedido reiteradamente la liberación inmediata e incondicional de todos los rehenes retenidos en Gaza. Pero tampoco esto merece la movilización de los totalitarios y amorales comunistas.
Más allá de valoraciones de tipo personal sobre las abyectas actitudes y los repugnantes comportamientos de los amorales y totalitarios comunistas que en los referidos términos obran, es una evidencia que el comunismo como ideología tiene un problema con la democracia y con el Estado social y democrático de Derecho que se llama ‘incompatibilidad’.
Nunca debemos olvidar, no en vano, que se trata de la ideología que más crímenes ha promovido y amparado en la Historia de la Humanidad. ¿Por qué el legislador se olvida, en consecuencia, de efectuar los cambios normativos pertinentes para que ciertos despojos, desde el ámbito de la política, puedan vejar, humillar y denigrar impunemente la memoria y la dignidad de las víctimas del terrorismo? ¿Nadie le va a poner el cascabel al gato?