Así pues, no se esperan grandes acuerdos pero al menos, lo que sería una buena noticia para los mercados, sería conseguir evitar una regresión significativa en estos ámbitos.
En cuanto a la macro, en Estados Unidos hemos tenido esta semana el PIB del 1er trimestre, con un crecimiento del +1,2% anual, y los pedidos de bienes duraderosde abril, con una caída del -0,7% mensual. Ambas referencias han sido mejores de lo esperado.
En Europa, destacamos el PIB del 1er trimestre en España que, por segundo trimestre consecutivo, se sitúa en el +3% anual, especialmente debido al aumento de las exportaciones y de la inversión empresarial. En Alemania hemos tenido el índice IFO de mayo que ha batido al consenso y que confirma el buen momento de la economía de ese país.
Las bolsas han tenido poco movimiento y han respetado los mínimos de la semana anterior, en la que rebotaron. El Ibex 35 ha llegado a los 10.983 puntos para cerrar la semana en los 10.904 puntos. El Eurostoxx 50 ha rebotado tímidamente hasta los 3.605 puntos y al cierre ha registrado 3.579 puntos. En cuanto al S&P 500 ha alcanzado los 2.418 puntos para cerrar la semana en los 2.415 puntos, en un movimiento que intenta romper al alza la resistencia de los 2.400 puntos.
Por tanto, se observa una cierta estabilidad en los mercados, fruto de las menores incertidumbres a nivel político y económico, que se traduce en un mantenimiento de las zonas de soporte y de resistencia y sin señales técnicas claras, teniendo pues un comportamiento bastante lateral.
Lo más probable sería una salida por la banda alta, rompiendo resistencias, como parece querer hacer ya el S&P 500, pero será necesario que se vaya confirmando este movimiento.
Sin embargo, mientras se mantengan las importantes zonas de soporte existentes, como la zona de los 10.400 puntos del Ibex 35, hay argumentos para creer en el logro de nuevos máximos, por lo que, de cara a la semana que viene mantendremos la perspectiva alcista de corto plazo.